
Mi necesidad de ser Amado, Aceptado y Perdonado
Nuestro Señor Jesús, en la historia del hijo prodigo, nos presentó un extraordinario ejemplo de sus intenciones con cada uno de nosotros.
Estos sencillos pasos te ayudarán a acercarte a Dios, recibir el Espíritu de adopción y ser sanado de la vergüenza del pasado.
1. Reconoce que Dios te anhela
El primer paso para relacionarte con Dios correctamente es reconocer que Él te anhela. El interés de Dios por ti es puro y sus intenciones son para tu bien.
Romanos 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
2. Levántate y ve a tu Padre Celestial
Si Dios nos amó y proveyó el camino de regreso a casa, lo que nos corresponde a nosotros es levantarnos del lugar de fracaso y frustración, arrepentirnos y acercarnos a Él con humildad.
Lucas 15:18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.
Aun cuando sientas que no tienes fuerza para seguir adelante, clama a Dios. La acción de clamar desata tu fe y es el primer paso hacia la sanidad.
3. Cree que tu Padre Celestial te ama
El amor de Dios es incondicional. El nunca, nunca dejará de amarte. Recuerda que no hay nada que puedas hacer para que te deje de amar, y no hay nada que puedas hacer para que te ame más. ¡El te ama con amor eterno!
Lc 15:20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
3. Reconoce que tu padre celestial te acepta
Las tres palabras mas importantes que alimentan la obra de restauración que tu Padre Celestial quiere hacer en tu vida son: Amor, Aceptación y Perdón. Dios quiere sanar no solo tu cuerpo sino también tus emociones y autoestima. El padre del hijo prodigo no solo lo vistió con el mejor vestido, sino que coloco nuevamente un anillo en su mano, símbolo de la posición favorecida como hijo a la que lo estaba restaurando.
Lc 15:22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.
Si reconoces el anhelo de Dios por ti y recibes diariamente su amor y aceptación, tu fe será indestructible. Sabrás que eres hijo y no huérfano, y disfrutarás de la herencia paz que Él ha preparado para ti.
Repite conmigo esta oración:
"Señor Jesús, Yo te necesito, reconozco que eres el Hijo de Dios y te invito a entrar en mi vida, te abro la puerta de mi corazón y te recibo como mi Señor y Salvador, ocupa el trono de mi de vida, perdona mis pecados y dame la vida eterna en el nombre de Jesús, Amen."
Queremos orar por ti. Ponte en contacto con nosotros.
Somos CCAC Vzla.
Animo.
Te Bendigo...