
ENTRANDO EN RAZÓN
"Cuando finalmente entró en razón..." Lucas 15:17
Vemos en Lucas 15, que cuando el hijo pródigo, se separa de su padre, lo pierde todo, pero cuando decide regresar y conectarse con su padre, todas las cosas le son restauradas.
Tenemos que reconocer que necesitamos de Dios, que necesitamos volver a casa del Padre.
Dice la Biblia que el hijo pródigo volvió en sí, reaccionó, entendió, comprendió que tenía que volver a casa de su padre, tenía que rendirse, entregarse.
Rendirse es entregar el orgullo, el sentido de independencia. El hijo pródigo quería independizarse, quería autonomía, gobernarse a sí mismo; él entendía que tenía capacidad para hacerlo. Se sentía preso, sentía que si dependía de su padre tenía que hacer lo que él dijera, tenía que trabajar. Todo el que piensa de esta manera comienza a tomar decisiones que le llevan a maldición.
La decisión del hijo pródigo lo llevó a la ruina, tanto moral como económica. No fue hasta que llegó a la ruina económica que realiza entonces la dependencia que tenía que tener de su padre. Cuando regresa, se rinde, rinde su orgullo; tiene que aceptar que cometió un error, que falló, que no lo hizo bien, que tenía que corregir, aceptar que sin él no podía hacer nada.
Cuando entiendes esto, tu vida cambia. Hay que reconocer: que las decisiones que se tomaron en la vida, no han dado resultado; no se buscaron en la Palabra, no se consultaron en oración, hay que pedir perdón, regresar, depender del Padre celestial.
Ahí es el comienzo del cambio. Cuando aprendes a rendirte, cuando aceptas que necesitas, que dependes de Dios.
Hoy es un buen día para comenzar a obedecer la Palabra de Dios, lo que Él dice, comenzar a hacer todo lo que Él quiere que tú hagas, para que puedas tener toda la vida que Él tiene para ti. Si tú entiendes esto, tu vida va a cambiar.
Animo.
Bendiciones...