
UN GRAN CAMINO TE RESTA
Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido: y he aquí luego un ángel que le tocó, y le dijo: Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y un vaso de agua; y comió y bebió y se volvió a dormir. Y volviendo el ángel del SEÑOR la segunda vez, le tocó, diciendo: Levántate, come; porque gran camino te resta.
1 Reyes 19:5-7
Cada vez que el mundo te manda un mensaje, Dios te manda otro; la pregunta es: ¿Cuál mensaje vas a escuchar? Un mensaje dice: Mañana vas a morir. En otras palabras: No tienes futuro, no tienes mañana. Es curioso que Elías reaccionara a la amenaza de muerte de la primera; porque, muchas veces, hace falta un solo mensaje negativo para que salgas corriendo; pero Dios tuvo que hablarle dos veces. Quizás, hoy, ya Dios te ha hablado dos veces, tres veces, cuatro veces, y esta palabra para ti hoy es una quinta vez, una sexta vez, una séptima vez, para decirte una sola cosa: Levántate, porque un gran camino te resta. Dios no ha terminado contigo.
El día que dejes de oír a Dios para escuchar a Jezabel, ese día terminas deprimido, en una cueva, frustrado; porque estarás buscando cómo tener un mañana.
Reaccionamos rápido al mensaje de que no tenemos mañana; pero qué grande es Dios que no se da por vencido; si Él tiene que repetirlo, lo va a hacer, hasta que entiendas que Él quiere hacer algo más grande en tu vida.
Dios te dice hoy: Levántate, porque un gran camino te resta. Hay muchas cosas por completar, por cumplir, y llegó el momento que salgas de donde te encuentres. Quizás, hoy, estás deprimido, cansado, piensas que no hay razón para luchar. Dios te envía, hoy, este mensaje que te dice: un gran camino te resta.
El mundo te dice que no tienes mañana, pero este mensaje te dice que hay mucho más por hacer, por alcanzar, por lograr y por vencer.
Un gran camino te resta. Deja de estar gastando tus energías en oír lo incorrecto, y comienza a concentrarte en lo que Dios quiere y ha dicho para tu vida.
Animo.
Te Bendigo.