
DECISIONES CORRECTAS
Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos.
Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. Hageo 1:5-6
A veces, sin darnos cuenta, nuestro estilo de vida, nuestros hábitos y acciones, son los que nos llevan al fracaso. Podemos echarle la culpa, la responsabilidad, al país, a la situación que estamos viviendo; Quizás a lo que otro hizo y que ha provocado ciertas circunstancias que nos limitan en nuestras capacidades. Pero son la pequeñas zorras, como dice la Palabra: las pequeña acciones, las pequeñas cosas, las decisiones que tomamos o pensamientos que controlan nuestra mente, las que determinan nuestros resultados. Hasta que no las analicemos, las entendamos y las pongamos a la luz, realmente, no podremos tomar las decisiones correctas que nos encaminen a vivir la vida de libertad que Dios tiene para nosotros.
A veces, queremos alcanzar ciertas cosas, pero no nos damos cuenta que nuestros hábitos físicos, naturales, nuestras acciones y nuestros hábitos emocionales y nuestra manera de pensar, nos llevan a vivir una vida de problemas. Esos problemas no se ven de inmediato, sino que florecen después de un tiempo; Pero, hasta que no identificamos y analizamos las decisiones que tenemos que tomar, no podemos entonces hacer los cambios necesarios.
Tenemos que enfrentarnos a nuestras realidades, verlas claramente, dejando las emociones a un lado, la vergüenza, la culpa; Limpiar el camino para ver cuál es la situación, cuáles son las decisiones que necesitas tomar para llegar a donde quieres estar, y tomar acción sobre ellas.