
EL RESULTADO DE LA INVERSIÓN
«No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. (Mateo 6:19-20).
Invertir es usar una cantidad determinada de una cosa en una actividad y hay muchos tipos de inversiones que realizamos a lo largo de la vida, como por ejemplo en nuestra relación con Dios.
Si examinamos también nuestra vida espiritual, podemos notar que muchas veces tampoco hacemos una buena inversión, descuidamos nuestra comunión con el Señor y a veces exigimos resultados positivos y si no los obtenemos, nos enojamos con Dios. ¿Cómo podemos exigir algo en lo cual no nos esforzamos?
En sí, nuestra vida es el resultado de la inversión que realizamos, por eso no dejes de dedicarte a tu relación con Dios porque mientras más tiempo y atención le des te edificarás y tendrás ganancia segura.