
VAS A RESURGIR
Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.” Romanos 8:29
¿Te has puesto a pensar cómo tu circunstancia te puede ayudar, cuando piensas que es todo lo contrario? Por lo general, la gente habla de alcanzar su destino, pero antes de que comenzaras a construir lo que crees es tu destino, ya Dios había construido otro, desde antes que nacieras.
Aunque no puedes cambiar tu apellido, ni las decisiones de tus padres, ni las circunstancias, ni el país en el que naciste, si has escogido vivir la vida abundante de Dios, Él va a usar todo eso a tu favor.
No permitas que tu vida sea la que determine lo que vas a hacer. No te conformes con lo que tu vida natural te ha ofrecido hasta hoy.
Todo lo que has vivido y todo lo que te ha pasado, no ha sido por casualidad, sino que todo, aunque no haya sido tu decisión, al fin y al cabo te encaminará al destino de Dios para tu vida. Cuando entiendes que ya Dios diseñó tu destino, entiendes que todo lo que te pasó es parte del plan, y lo que no era parte, ahora lo es. Aquello que te hirió se convierte en tu mayor pasión; lo que pensabas que te iba detener, se convierte en tu mayor testimonio.
Así que, hoy, tienes que decidir cómo vas a ver tu pasado. Todo problema que pasaste, será ahora tu testimonio. Cuando lo recuerdes, dirás: Esto hizo Dios en mi vida, y lo puede hacer con la tuya. Lo que te causó tanto resentimiento es lo que va a hacer que puedas tener la pasión para ayudar a la gente con la misma situación que tú tuviste.
Comienza a creer que hay algo más para ti, y pronto te darás cuenta que tus peores problemas van a ser tus mayores bendiciones, que tus peores dificultades se van a convertir en tus mayores oportunidades. Todo aquello que fue de maldición se va a convertir en la mayor bendición para ti y para todos los tuyos. Vas a resurgir; Dios lo va a hacer.