
DEFIENDE TU CAMPO (Parte I)
Después de éste fue Sama hijo de Age, ararita. Los filisteos se habían reunido en Lehi, donde había un pequeño terreno lleno de lentejas, y el pueblo había huido delante de los filisteos. Él entonces se paró en medio de aquel terreno y lo defendió, y mató a los filisteos; y Jehová dio una gran victoria.
2 Samuel 23:11-12
2 Samuel 23:11-12
Sama era un guerrero cuyo nombre significa “El que oye”, hijo de Age, ararita, que significa “el trabajador”. Sama se levantó y vio el pequeño terreno de lentejas. Ese campo era la provisión que Dios les había entregado en medio de aquella guerra, y él se levantó a defender con una espada el terreno contra los filisteos, que venían a atacar y a robar. El campo de lenteja representaba para él la respuesta de Dios a una necesidad.
Por lo menos hay tres terrenos de lentejas que debemos defender, así como lo hizo Sama. Hoy hablaremos de uno de ellos.
1.- EL PRIMER CAMPO DE LENTEJAS: TUS SUEÑOS Y PROYECTOS.
Cada vez que Dios te entrega un sueño, una visión o un proyecto divino, siempre habrá enemigos de esa visión. Hay filisteos que vienen contra tu terreno de lentejas, es decir, contra tus proyectos.
Ey despierta! una dificultad no debe ser la excusa para renunciar sino la razón para seguir adelante. Él hará que, hasta los errores de tu comienzo, sean restaurados por su Gloria. Usted no es un proyecto perdido de Dios. Defiende tu campo.
Debes luchar por los sueños y proyectos porque estos son los diseños que Dios te ha entregado para que camines en ellos.
Alguien quizá te está señalando. Hay gente que, por un pequeño error, han renunciado a grandes proyectos. Un error sólo te dice que eres humano y vulnerable. Un error te enseña que no debes depender de ti sino de Dios. Ey despierta! una dificultad no debe ser la excusa para renunciar sino la razón para seguir adelante. Él hará que, hasta los errores de tu comienzo, sean restaurados por su Gloria. Usted no es un proyecto perdido de Dios. Defiende tu campo.