
SIEMBRA Y COSECHA
A veces uno cree que sus acciones o decisiones no tendrán consecuencias, pero la verdad es que todo lo que se siembra se cosecha.
Todo lo que haces o dices son como semillas de una planta que con el tiempo darán su fruto, bueno o malo. Por eso, usted y nadie más decide lo que quiere cosechar en un futuro; por lo tanto, debes pensar y analizar en lo que estás sembrando. ¿Son cosas buenas o malas? ¿Te traerán gozo o sufrimiento?
Es verdad que atravesamos por diversas pruebas y tentaciones del enemigo, pero la mayoría de los problemas o dificultades que pasamos son por cosas de lo que hemos sembrado anteriormente. Por ejemplo, si descuidas tu familia, la tratas mal o abandonas, no esperes tener una familia unida o que te amen en un futuro. Lo que hagas con ellos cosecharás más adelante.
Estoy seguro que quieres tener una vida bendecida, una buena familia, hijos excelentes, un trabajo honrado, entre muchas cosas. Entonces, empieza a trabajar en cambiar aquellas cosas malas y siembra cosas buenas que te traigan satisfacción y resultados que te alegren. ¡Siembra todo aquello que quieres cosechar!