
¡Y ESO QUE ES CRISTIANO!
Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Lucas 23:34
Hay personas que dicen: y eso que va tanto a la iglesia, y mira el problema que tiene; ahora valla para ver si tu iglesia te ayuda ahora.
La gente se ofende porque te ven pasando ciertas situaciones y no lo pueden entender, sean buenas o sean malas. Jesús, estando el la cruz, le dijeron: Si tú eres el Hijo de Dios, bájate a ti mismo. ¿Cómo vas a decir que eres el Hijo de Dios y estás pasando por esto?
La gente dice: y eso que es cristiano; no debería pasar por estas pruebas, y eso que es el pastor; utilizando un modo sarcástico. Pero lo que te hace creyente no son las pruebas que pasas, sino con quien la superas, con Cristo Jesús a tu lado. Porque la diferencia del cristiano es que pasa las pruebas con gracia, con una sonrisa, con felicidad; no es que no caigas en pruebas, es que no te frustras ni te rindes como otros.
Lo grande de Jesús fue cómo pasó su vía dolorosa. Dice la Biblia que no pronunció palabra. No dijo nada. Y cuando estaba en la cruz, siete frases o palabras dijo: Jesús lo que dijo fue: Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen. Madre, he aquí tu hijo; hijo, he aquí tu madre. Palabras de gracia. Tengo sed. Admitió que tenía una necesidad física. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Mostró su humanidad en medio del problema. No hay nada malo con mostrar nuestra humanidad.
Pero luego vinieron las palabras: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Consumado es. Pero algunos se escandalizan cuando, en medio de tu fe, te ven pasando problemas. Pero es que no se trata de que pases problemas, sino de cómo y con quien la pasas. Esa es la gran diferencia.
Cuando vives de esta manera, los que se escandalizaron de ti, en algún momento dado, tendrán que admitir que tu fe tiene resultados. Y eso es lo que abre la puerta para que, algún día, ellos acepten al Señor.
Persevera, ellos no lo entienden, pero tu sigue adelante, guarda silencio, espera en Dios. Ellos hablan de nosotros; si es verdad, pero hablan sin Cristo, pero en algún momento en tu fe y mi fe; resplandecerá la Gloria, nos revestirá de poder y ellos callaran y verán que con usted y conmigo siempre estuvo y está el Rey de Gloria.
Animo nos esperan días Gloriosos...