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EL AMOR AGAPE

EL AMOR ÁGAPE

1 Corintios 13
El amor ágape es un acto de la voluntad, no solo una emoción. Usted ama por fe, por fe, usted puede pedir el amor de Dios paso a paso, persona tras persona.

¿Pero qué sucede con aquéllos que nos parecen muy difíciles? Son esas personas con las que usted no puede congeniar.
Individuos cuyas actitudes lo llevan al camino errado.

Yo le animo a hacer una lista de personas que usted no le agradan y que comience a amarlos por fe.

Tal vez usted mismo se colocara en esa lista. Pídale a Dios que le ayude a verse como El lo ve. 

Si Cristo está en usted, usted esta completo porque Cristo mismo es el amor perfecto, la paz perfecta, la paciencia perfecta, la bondad perfecta. El es todo bondad y El está en usted.

En la lista de las personas a las que usted amará por fe, quizás se encuentre su jefe, un compañero de trabajo, un familiar, un vecino, su cónyuge o sus padres. Ore por cada uno de ellos. Pídale al Espíritu Santo que le llene con el amor que Cristo les tiene. 

Luego intente reunirse con ellos. Si yo se que son personas difíciles y sacan canas, pero recuerde que esta vez lo esta haciendo guiado por Dios y su palabra.

El fruto del Espíritu es amor. Como un fruto, el amor crece, para producir frutos se requiere primero de una semilla, luego de una flor, luego del calor del sol y las lluvias refrescantes, e inclusive de vientos contrarios, esto requiere de tiempo. De la misma forma en la vida diaria, su amor recibirá el calor del gozo, sera mojado por lagrimas y sera desparramado por los vientos de las circunstancias.

Cuando usted comience verdaderamente a amar a Dios por fe, con todo su corazon, con toda su alma, con toda su mente y con todas sus fuerzas y cuando ame a su projimo como usted mismo, comenzara a ver a la gente como Dios los ve, como personas con gran valor, perdonara sus faltas, entraras en un proceso de sanidad y como resultado seremos motivados por el amor de Cristo.

Te quiero guiar en oración, repite conmigo: 
"Señor, Tu nunca me hubieras ordenado amar, sin capacitarme para hacerlo. Por lo tanto, ahora mismo y basándome en la autoridad del mandamiento que me das de amar y en la autoridad de Tu promesa que me asegura que responderás si pido algo conforme a Tu voluntad, pido Tu amor, el amor de 1 corintios 13, para amarte a ti, para amar a las demás personas, y para aceptarme y amarme a mi mismo. Amen".