
PREOCUPACIÓN: SAL FUERA!
“No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho.” Filipenses 4:6
La preocupación hace que dudemos de Dios y tengamos una fe dividida. Por un momento confiamos en Dios y al otro ya estamos pensando si Dios será capaz de solucionar o proveer lo que necesitamos. ¿Qué es lo que te preocupa hoy? :
¿Tu familia? ¿Matrimonio? ¿Cubrir las necesidades básicas de tu hogar? ¿Tu salud o la de algún ser querido? ¿No encontrar un trabajo o perder el que tienes? ¿Tu situación económica?
La Biblia enseña claramente que evitemos la preocupación, que llevemos todas nuestras necesidades y preocupaciones a Dios en oración. Incluso aquellas inquietudes por las necesidades físicas, como la ropa y la comida. La preocupación muestra que no confiamos completamente en Él ni en Sus promesas.
Si vives preocupado o angustiado por tu situación, te animo a leer la Biblia y obedecer todo lo que allí está escrito. “Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes.” 1 Pedro 5:7
Si lo haces, Dios promete darte Su paz, la cual sobrepasa todo entendimiento.
No dejes que la preocupación forme parte de tu vida, puedes vencerlo obedeciendo lo que el Señor te dice.