
LA BATALLA CONTRA EL PESIMISMO
Pero los hombres que habían subido con Caleb le replicaron: No podremos vencer a ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros.
Números 13:31-33
El pesimismo puede detenernos totalmente, produce desesperación, angustia y una sensación de incertidumbre sobre el futuro.
La falta de esperanza roba la energía, elimina la ilusión y hace lenta a las personas. Una persona sin esperanza pospone decisiones importantes y se vuelve lento en la toma de decisiones.
Una persona sin esperanza solo hace lo que debe hacer, pero posiblemente no tenga metas a largo plazo, no tiene ilusión por la vida y su actitud probablemente sea negativa ante los demás.
En cambio, la esperanza produce motivación y nos mueve a la acción. La esperanza produce confianza. Las personas con esperanza tienden a ver los obstáculos como pruebas a superar y se sienten en la capacidad de superarlos.
Estos 10 espías fueron pesimistas, pararon la conquista, vieron solo el obstáculo pero no lo superaron porque se sintieron sin capacidad para superarlo por causa del pesimismo. Es la esperanza lo que nos hace enfrentar con buen ánimo la circunstancia adversa, la noticia que no nos agrada, y la decepción que no esperábamos.
Es la esperanza la que nos hace vivir la vida a plenitud a pesar de las circunstancias y las decepciones. La esperanza no la produce el lugar donde vivimos o las comodidades que tenemos, lo produce la condición del corazón, lo que genera gratitud, fe, constancia, y buen ánimo.
La esperanza es lo que nos hace ver el mañana con ilusión, y nos hace comprender que vienen día mejores. Animo.