
LA PROMESA MAS GRANDE
(Serie: La sangre de Jesús tiene poder. Parte I)
Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Romanos 10:9
Yo considero que esta es la promesa mas grande que hay en la biblia. En griego, la palabra "salvo" es una forma del verbo sodzo, que significa: “salvar, recuperar, sanar o quedar totalmente integro”. Cuando Jesús habla de que fuéramos salvos, no estaba hablando solo de que fuéramos perdonados y convertidos en cristianos. Recibir salvación significa recibir todo lo que es nuestro porque fue pagado por la sangre de Jesús, Eso significa que somos perdonados, pero también somos sanados, rescatados, bendecidos y liberados.
Cuando evaluamos con realismo todo aquello a lo que nos estamos enfrentando, y calculamos nuestros propios recursos (nuestra propia fortaleza y poder, y nuestra propia capacidad de resolver las cosas), y vemos que tenemos todas las de perder, es cuando necesitamos volvernos a Dios y averiguar lo que Él tiene para nosotros. Necesitamos conocer la verdad que nos hace libres. Y la verdad es que, por el poder de la sangre que derramo Jesucristo, no vamos a caer, sino que nos vamos a levantar. Por grande que sea el gigante al que nos enfrentamos, en Jesucristo somos mas que vencedores.
Cuando todas las circunstancias de su vida le hablen de derrota; cuando parezca como que la gente lo quiere mantener pisoteado; cuando todo le diga que va a perder, recuerde esto: Usted no va a perder, porque nació para ganar. Va a ganar, si no desmaya; si se planta firme, y si se levanta como guerrero y dice: "En el nombre de Jesucristo y en el poder de su Sangre, no voy a caer, sino que me voy a levantar. ¡La Victoria es mía!"
No importa a que se esté enfrentando, problemas matrimoniales, problemas de salud, problemas de dinero, problemas espirituales, alcoholismo, drogas, cigarrillos, pornografía, porque Jesús esta aquí mismo, y su salvación, su redención y su liberación en este mismo instante. Aquel cuya misión es ese sodzo "salvarlo, sanarlo, liberarlo", esta aquí; no va llegar después de la muerte, sino en este mismo momento.