
UNA VIDA QUE BENDICE A GENERACIONES Y NACIONES
(Edificando la Iglesia Parte III)
Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. Génesis 12:2-3
Vemos en la Biblia gente cuya vida bendijo a su familia y a su nación. Vemos también gente cuyas acciones les acarrearon una maldición a su familia, su ciudad y su nación.
Usted y yo no somos diferentes. Estamos cosechando las consecuencias del pecado de Adán. También estamos cosechando las consecuencias de la promesa de Dios a Abraham de que todas las familias de la tierra serian bendecidas por medio de él.
A través de Abraham y de sus descendientes, Isaac y Jacob, aparecieron las doce tribus de Israel que terminaron convirtiéndose en la nación de Israel. De esta nación vino Jesús, y por medio de Jesús la maldición fue rota.
No importa que usted este sufriendo por una maldición que es consecuencia de algo que usted mismo haya hecho, o que se debe a algo que hayan hecho sus antepasados.
El Cristo que quita las cargas y destruye los yugos vino para hacerlo libre. Ya usted no tiene que pagar mas las consecuencias de esa maldición, ahora usted puede vivir en las bendiciones y la libertad de la redención y la restauración de Dios.
Puede hacer esta oración sobre su familia, su ciudad y su nación:
Puede hacer esta oración sobre su familia, su ciudad y su nación:
"Señor en el Nombre de Jesús, me arrepiento de la maldad y de la iniquidad que hay en nuestra familia, en nuestra ciudad y en nuestra nación, y que ha sido transferida de una generación a otra. En este instante, por medio de la sangre y del nombre de Jesucristo, invierto esas maldiciones. Tengo el perdón, tengo gozo, tengo paz, tengo sanidad, tengo prosperidad, tengo salvación, todas estas cosas son mías. No algún día, sino hoy, ahora mismo en el nombre y por la sangre de Jesucristo. Amen".