
TIEMPO DE ENSANCHAR
Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar. Salmo 4:1.
David dice, que Dios no lo ensanchó en los buenos tiempos; fue ensanchado cuando las cosas no le estaban saliendo como él quería, cuando estaba solitario y sintiendo como si Dios se había olvidado de él, en esos momentos David simplemente siguió haciendo lo correcto. Entendió este principio. Su actitud fue: Dios está obrando a mi favor, aunque no le vea ahora.
En otras palabras, el mismo Dios que me lleva a pastos verdes, el mismo Dios que me lleva a aguas tranquilas, es el mismo Dios que me guía a través del valle más sombrío. Todos podemos confiar en Dios cuando estamos descansando en los pastos verdes, y podemos confiar en Él cuando estamos junto a las aguas tranquilas; eso es fácil. Pero Él está pidiendo hoy que confíe en Él en medio de este valle de incertidumbre.
Si usted no es fiel en el desierto, ¿cómo puede Dios confiar en que usted será fiel en la Tierra Prometida?
Quizá usted se encuentre en un lugar tenebroso en este momento. Pero quiero decirte que este no es tu final, lo mejor esta por venir. Es tiempo de ensanchar, ver a Dios actuar en medio de su vida, crecer, desarrollar fortaleza, tener respuestas a cada oración que hagas, porque la Gloria postrera sera mayor que la primera.