
HASTA EL FINAL
Josué entonces le bendijo, y dio a Caleb hijo de Jefone a Hebrón por heredad. Josué 14:13
Josué y Caleb, perseveraron hasta el fin por su fidelidad a Dios, y su capacidad de esperar el cumplimiento de la promesa. ¿Ha recibido alguna promesa de Dios que ha tardado en cumplirse?, ¿ha perdido la fe para seguir perseverando en sus sueños? La historia de Caleb, nos invita a contemplar lo que vivimos a través de los ojos de la fe y la esperanza.
Le dejo algunas lecciones que aprendí de su perseverancia:
1. Llegan los que se inspiran en la promesa
Cuando vivimos con la expectativa de que un día veremos el cumplimiento de la promesa, nuestras fuerzas se renuevan, la expectativa crece, y la fe nos hace avanzar con pasos firmes hacia adelante.
2. Llegan los que ven sobre las circunstancias
Una persona que persevera no ignora lo difícil del reto, pero se esfuerza creyendo en las promesas de Dios para su vida.
3. Llegan los que no se dejan influenciar por los que solo ven lo negativo
Frente a los desafíos tenemos dos opciones: caminar con fe hacia lo prometido, o dejarnos vencer por el desánimo. Por eso, no se deje desanimar por la crítica, la queja o las palabras de desaliento de las personas que le rodean. Usted créale a Dios, y mantenga su mirada fija en sus promesas, más que en las circunstancias.
4. Llegan a la meta los que se unen a las personas correctas, lo que no se dejan influenciar por los que solo ven lo negativo.
5. Los que perseveran hasta el final.
Perseverar tiene dos frutos: disfrutar del cumplimiento de la promesa, y ver nuestras fuerzas siendo renovadas por Dios. Cuando perseveramos en aquello que creemos o amamos, vemos el cumplimiento de lo prometido.
El resultado de su fe, su confianza y su perseverancia fue asombroso. Caleb es una inspiración, porque cuando pensamos que todo ha terminado, todo está por comenzar.